Inconcebible

De un tirón vi los ocho capítulos de la miniserie “Unbelievable” de la plataforma Netflix. La elegí porque la presencia de la actriz australiana Tony Collette es garantía de que verás algo bueno.

La sorpresa fue mayor, me encontré con una serie feminista que deja ver la enorme diferencia de cuando un hecho delictivo, como lo es una violación, lo investigan hombres policías que cuando la pesquisa la hacen mujeres policías que siguen un protocolo de género.

Lo he dicho en varias ocasiones, no es que las mujeres hagamos mejor las cosas que los hombres, es que las hacemos de manera diferente y en muchas ocasiones eso ya es una enorme ventaja.

La historia está basada en un hecho real, que dos reporteros norteamericanos convirtieron en un libro que ganó el premio Pulitzer en 2016.

El programa me hizo reflexionar sobre varias cosas: En esta cultura de la violación que se vive en todo el mundo, no es sólo que a las mujeres no se les crea cuando son víctimas de este delito, sino que no se cree que los hombres sean capaces de hacer eso, y esta incredulidad no es algo pueril, más bien responde a la lógica masculina de negar con el fin de evadir las consecuencias de un acto tan vil y miserable.

Por otra parte, este crimen cometido por demasiados hombres se toma como un “pecadillo” civil que debe ser fácilmente perdonable. Y ahí está todo el entramado de procuración e impartición de justicia para lograrlo, por eso hay tanta impunidad y así una mujer termina siendo violada por un ente y por el mismo sistema.

Total, si tiene Netflix, no se pierda la miniserie, sí, hay que tener bastante estómago para aguantar el primero y segundo capítulos, pero después seguir las investigaciones de las detectives y cómo logran dar con el responsable, es adictivo.

Y hablando de inconcebibles, así está la situación en el Congreso de Hidalgo con respecto a la iniciativa para la despenalización del aborto. Inconcebibles los argumentos de las y los que se oponen para retrasar la votación.

Inconcebible, la postura de la diputada Roxana Montealegre, una mujer con enormes privilegios, no entiendo cómo no los quiere también para las demás, habla de su mezquindad e inmadurez.

Solo recordarles a todas las diputadas que actualmente están en el Congreso, que han llegado ahí gracias a la lucha de las mujeres, sobre todo de las feministas, que somos las mujeres las que más votamos en Hidalgo.

Que dejen las rencillas patriarcales y partiditas además de sus posturas personales para unirse en favor de los derechos humanos de las hidalguenses, que muestren de una vez por todas de lo que son capaces las mujeres cuando pueden legislar de una manera distinta a como lo hacen los hombres. En suma, que respondan de manera positiva a la confianza que hemos depositado en ustedes, ¡No nos traicionen!

botellalmar2017@gmail.com

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