Con “un Teatro del Pueblo digno de un palenque”, como lo consideran numerosos pachuqueños, la Feria de San Francisco, Pachuca 2019, volvió a congestionarse las noches del jueves, viernes y sábado, sus primeros tres días, evidenciando una vez más la necesidad que tiene de contar con instalaciones más amplias.
La presentación en esos días de Yuridia, la Sonora Dinamita y Emmanuel, atrajo a millares de visitantes que congestionaron el bulevar Felipe Ángeles, donde se transitó a vuelta de rueda, el bulevar Nuevo Hidalgo, las calles en las colonias Juan C. Doria y Geo, y evidenció la necesidad de espacios de estacionamiento suficientes y seguros.
Es que con este cartel en el Teatro del Pueblo, vamos a tener llenos y congestionamientos por todos lados”, aseguró “El Güero”, comerciante que este año pagó 27 mil pesos por la renta de un local de nueve metros cuadrados, para vender bolsos para dama.
La feria inició y ya desde el viernes los “viene viene” pudieron hacer su agosto, rentando espacios para el estacionamiento de autos en el camellón del puente que conduce del bulevar Felipe Ángeles a las instalaciones de la feria, en donde las áreas de estacionamiento quedaron muy pronto rebasadas.
La presentación de Emmanuel en el Teatro del Pueblo, la noche de este sábado, noche de inauguración de la feria, originó que se congestionaran también las calles aledañas a la feria en la colonia Juan C. Doria, en donde los espacios de estacionamiento de la Plaza de Toros fueron desde temprano, por la tarde, saturados.
Nuevamente los dueños de predios baldíos en la colonia Juan C. Doria, en las calles aledañas a la feria, fueron utilizados o rentados por sus dueños a vecinos que habilitaron en ellos el servicio de estacionamiento “sin límite de tiempo”, en 50 pesos hasta las 19:00 horas y hasta en 100 pesos pasada esta hora.
Esto obligó nuevamente a los vecinos de la colonia a “apartar” sus espacios de estacionamiento habituales con cadenas, sogas y postes, además de candados.
Y es que las áreas no cercadas, amanecieron desde temprana hora, estos tres días, con obstáculos –cubetas, llantas viejas, bidones, pedazos de madera, huacales, etcétera-, que impidieron el estacionamiento de vehículos “extraños”, reservándoles para la renta por la tarde y noche.
“En los días de feria no recibimos visitas, pues literalmente no hay en donde estacionen sus carros sin pagar”, comentó Rosario, vecina de la calle Nicolás Flores, quien acepta que muchos de los “viene viene” son vecinos de la calle “que así se ganan unos pesos, y que bueno, que también la feria deje beneficios para la gente de por aquí”.
Para El Güero, sin embargo, ingresar a la feria es un reto todos los días. “Nos abren a las 11, para pasar a los locales, pero llegamos desde una hora antes para poder entrar al estacionamiento, bajar mercancía, y dejarlo ahí hasta la madrugada, cuando nos vamos.”
Opinión generalizada entre quienes asisten a la feria es la necesidad de más espacios oficiales de estacionamiento, “pues aunque pago y me dicen que cuidan los coches, me da preocupación que golpeen mi carro y pues no habrá nadie que se haga responsable, realmente”, opinó Mariano Genaro López, vecino de la colonia Rojo Gómez.
Pero en tanto se decide si se mudan o no las instalaciones de la feria, otros vecinos hacen su agosto vendiendo alimentos, ofreciendo lavado de ropa, hospedaje, servicio de regaderas, o simplemente, sacando a la calle un puesto con venta de dulces, antojitos y bebidas preparadas.

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