La escritora y comunicóloga por la Universidad Autónoma Metropolitana, Margarita Estrada Ávila promueve su obra de ciencia ficción “Madar, vuelta al origen”, que significó su debut como escritora, el cual escribió en la capital hidalguense, a la par del trabajo que realiza en el Inegi, texto que ella misma imprimió y le realiza difusión, consiguiéndole abrir puertas a su obra no sólo en Hidalgo, sino en la capital del país, e incluso, ahora llevándola hasta Europa.

Margarita Estrada recordó que desde niña sintió una gran fascinación en primera instancia por la lectura, y luego por la escritura, “siempre me gustó mucho los cuentos, las novelas, y siempre he sentido una tendencia especial por el género de la ciencia ficción”.

“Un día me dije: ya he leído mucho, voy a probarme como escritora”.

Reconoció que es muy difícil en un país como el nuestro, donde los presupuestos para la cultura no son muchos, buscar los propios caminos, “entonces decidí juntar mis propios recursos para sacar mi libro”.

Estoy persiguiendo un sueño, si ya tengo mi libro, si ya tengo mi historia, me lo voy a publicar y yo misma me voy a volver mi representante”.

Así comenzó un reto, aceptó que trabajar de manera independiente la hizo más libre, aunque el camino es más arduo y largo que si hubiese sido respaldada por una editorial.
Compartió que la historia de este libro surgió luego del nacimiento de su nieto, lo cual la hizo reflexionar sobre cómo el mundo cambia y se transforma, “y dije ¿Cómo explicarle a mi nieto, las transformaciones de un planeta? ¿Cómo explicarle los avances de la ciencia y la tecnología y esa dualidad entre la ética, entre el ser y el deber ser, en una novela y en el uso de la ciencia y la tecnología?”.

De esa manera, comenzó a escribirlo para narrarlo en tres hojas, y de repente ya no fueron solo las tres hojas, sino una historia que le empieza a apasionar y que concluyó en una novela corta de ciencia ficción, a la que tituló “Madar, vuelta al origen”, donde hizo planteamientos, que han sido sus interrogantes, sus angustias, sus esperanzas y miedos, “de cómo el hombre utiliza la ciencia y se va convirtiendo en Dios”.

Madar es la historia en la que una familia tiene todo el poder, pero en Venus, porque llegó un momento donde la Tierra se volvió un lugar que ya no era habitable. Los protagonistas buscan a dónde se van a mudar, y tras varias investigaciones, deciden que Venus es un planeta que pueden poblar.

Allí se forman nuevos grupos, nuevos empoderamientos, y Madar, que es nieta de una poderosa mujer llamada Atala, vive en medio de grandes avances científicos, porque ella ya se encuentra con nuevas generaciones modificadas genéticamente quienes conviven con los humanos que no han sido manipulados.

“Aquí se da una lucha ética y moral de hasta dónde debe llegar la humanidad para sobrevivir y preservar lo más sagrado, que es nuestra especie”.

Margarita reconoce que su libro es divertido y muy fácil de leer, el cual ha llamado poderosamente la atención de los jóvenes lectores, quienes encuentran una historia de amor diferente, ya que la heroína no es la princesa bella, o la modelo propiamente, sino que es una mujer diferente, de una especie que ya se está extinguiendo y su concepto de belleza cambia.

La escritora recuerda que una vez terminada la historia, la quiso publicar, pero optó por no ir a tocar a editoriales, sino que decidió ahorrar su propio dinero y buscó a las empresas hidalguenses que publican libros, “porque yo quería tener un libro, como cuando yo era niña, que lo pueda hojear y lo pueda tener tangible”.

Su esposo le ayudó en el llamativo diseño, metió sus ahorros y buscó la empresa hidalguense para imprimirlo, quienes le ayudaron con las correcciones, “es todo un trabajo, porque uno se vuelve corrector de estilo, diseñador, uno asume todo el trabajo del libro, pero al final queda; fue un trabajo muy gratificante, porque al final el libro queda como uno se lo está imaginando”.

El libro lo publicó en el 2016, y cuando le entregaron los ejemplares, estaba acompañada de su mamá y ambas gritaron de la emoción. Así comenzó el siguiente reto de buscar los espacios para compartirlo, para que haya un público que la disfrute, “porque de esto no se hace uno rico ¿eh?”.

La historia de su libro llegó a las escuelas, a las universidades, ferias del libro, gracias a ponencias para presentarlo, donde los jóvenes han contactado con su obra, teniendo momentos muy inspiradores que les comparten los muchachos que la han leído, “a ellos los invito a que sigan sus sueños, porque en el arte y la cultura no hay límites”.

Pero a Margarita le interesa que “Madar” traspase las fronteras, así que recientemente se fue de viaje a París, Francia, a tocar puertas para abrirle los anaqueles de las librerías francesas a su obra, porque se planteó ponerla a disposición de otros lectores, que son amantes de la ciencia ficción.

Comenta que tenía planeado este viaje con su esposo, pero aprovechó para llamar a las librerías para colocar su libro, “uno de los grandes retos es que cada país defiende su lengua”, apunta, por lo que la petición de los franceses, fue que su obra fuera traducida a su lengua, para que alcance a más lectores”.

Como ex alumna del Instituto Asunción, de los hermanos Maristas, en París encontró ayuda de esta red de colegios, que la conectaron con traductores, para convertir su obra al francés, trabajo en el que ha puesto manos a la obra, además de adelantar que ya está trabajando en su segunda obra, en el mismo género, la cual próximamente verá la luz.