Con una diferencia de entre 90 mil y 100 mil pesos entre el monto del crédito autorizado por Infonavit y el precio de las viviendas unifamiliares más económicas, los trabajadores hidalguenses con salarios de entre 1 y 2.6  UMAs –Unidad de Medición y Actualización-, enfrentan serias dificultades para acceder a estas viviendas, lo que mantiene a Hidalgo por debajo de la media nacional en colocación de estas líneas de crédito.

Una diferencia que se abatía significativamente con el programa de Subsidio Federal a la Vivienda, que este año se aplica al mínimo y desaparecerá en 2020.

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria Desarrolladora de Vivienda (Canadevi) en Hidalgo, Guillermo Juárez González, informó que hasta el pasado 30 de abril en Hidalgo se habían colocado apenas dos mil 567 créditos Infonavit, cifra inferior a la registrada en el mismo período del 2018.

Esto representa que hemos alcanzado el 23.03 por ciento de la meta anual para el estado de Hidalgo, frente a una media nacional del 30.0 por ciento”, explicó el desarrollador.

Ello lleva a calcular que en el primer semestre del año no se habrá cumplido con la expectativa de colocar, al menos, el 50 por ciento de los créditos establecidos para el 2019, de más de 11 mil de ellos.

El presidente de la Canadevi aceptó que la decisión del Infonavit de elevar en 16 por ciento los montos de los créditos que otorga a los trabajadores de más bajos ingresos –de 1 a 2.6 UMAs-, resulta insuficiente para dar acceso a estos trabajadores a viviendas económicas unifamiliares.

Con este incremento, los montos autorizados por Infonavit a estos trabajadores eleva los mismos a entre 320 y 360 mil pesos, dependiendo de factores como edad, antigüedad laboral, tiempo de cotización ante el instituto, entre otros, insuficientes para alcanzar a cubrir los precios de las viviendas unifamiliares más baratas en el mercado, cuyos precios van de los 420 a los 450 mil pesos.

Son los trabajadores más vulnerables, los de menores ingresos, los que más requieren de apoyo, los que resultan más afectados por la desaparición del subsidio federal a la vivienda.

Y subrayó: “En la Canadevi hemos sido muy enfáticos al señalar que el subsidio viene a beneficiar a los trabajadores, no a los desarrolladores de vivienda; ahora los créditos simplemente no les alcanzan para cubrir el precio de las viviendas.

Los trabajadores con salarios superiores a 2.6 UMAs “simplemente no requieren de subsidio para comprar estas viviendas.

Esta situación ha repercutido en la industria de la vivienda, “que es un motor generador de la economía, pues estamos sufriendo para colocar los productos económica y de nivel medio.

Y es que aunado a lo anterior, dijo Juárez González, la población en general “en general está tomando sus precauciones y está evitando tomar un créditos a largo plazo, que puede comprometer la distribución del salario familiar.