A pesar de que las despedidas forman parte de la vida, no siempre estamos preparados para hacerlo, en lo que se refiere a las relaciones, las vivimos entre tantos mitos que esto hace más difícil admitir cuando es el momento de despedirnos.

 

Creemos que todas las relaciones seran para siempre y no es verdad.

Vivimos como un fracaso el fin de una relación cuando puede ser un gran aprendizaje.

Nos vemos como alguien inadecuado cuando otra persona se despide de nosotros.

Preferimos el dolor del desamor antes de admitir que ya no hay amor.

Optamos por quedarnos en una relación sin vida para evitar transitar por el duelo.

Nos queremos ahorrar el duelo y no nos damos tiempo de elaborarlo.

Huimos del dolor del adiós a través de evasiones que no nos llevan a superarlo.

Cuando una relación ha llegado a su fin es indispensable admitirlo, dejar de justificar lo que sucede o lo que ya no ocurre y mirar de frente la realidad, aunque duela, así nos cueste trabajo es preferible levantar lo que queda de nuestra parte saludable e iniciar la partida.

 

Obviamente una despedida se vive distinto desde el lugar en el que nos toque vivirla, no es igual para quien toma la decisión que para el que aún no quería despedirse.

Puede ser que para ambos encierre cierto grado de incomodidad o de tristeza, pero no es igual.

 

Quien se quiere ir ya ha elaborado de alguna forma el cierre de la relación, quien quería quedarse aún puede encontrarse negociando o acariciando la posibilidad de retomar la relación o lograr que vuelva a funcionar, lo cierto es, que una relación es un asunto de dos y cuando uno ya no quiere continuar no hay nada más que hacer.

 

Algunas personas hacen hasta lo imposible por postergar el final de su relación, y lo único que pasa es que tarde o temprano sucederá lo que tanto teme, la relación terminará y sentirá el dolor de haber pasado por encima de sus propios límites par sostenerla.

 

Es preferible despedirse cuando ya es posible continuar.

Puede haber múltiples razones, pero la primera más importante es cuando uno de los dos anuncia que quiere irse.

 

Las preguntas que suelen aparecer son: ¿Por qué me ocurre esto? ¿Es por otra persona? ¿Soy tan poco querible?

 

Porque una parte de la autoestima (o toda) se tambalea, aparecen las creencias que se tienen respecto a uno mismo, y si en la relación ha habido violencia de algún tipo, el amor propio suele estar bastante lastimado, lo que incrementa la dificultad de pasar por la despedida sin perder la dignidad.

 

¿Qué hacer cuando mi pareja se quiere ir? -Dejarlo ir-

¿Qué hacer cuando el otro ya se fue?

-Elaborar el duelo-

 

Y esto último implica atravesar por una serie de etapas que poco a poco nos llevarán a la aceptación de que la relación y el amor han terminado pero que nuestra vida sigue adelante.

 

En un principio aparece la negación: -No puede ser cierto que quieras terminar-, -Esto no está sucediendo, podemos continuar-

Después la negociacion: -Haré lo que tú quieras para no terminar la relación- , -Cambiare lo que me pidas-, luego viene el enojo: -¿Cómo puede hacerme esto a mi?-, -Se va arrepentir de haberme lastimado-, más tarde la tristeza: -No puedo estar sin él o ella-, -Nada tiene sentido, no tengo ganas de nada-, y por fin, la aceptación: -Acepto que la relación termino, reconozco lo que he aprendido de ella-, hasta llegar incluso a la gratitud: -Gracias por todo lo bueno que compartimos juntos- y cerrar el ciclo.

 

Claro que cada etapa lleva su tiempo, que el orden de cada una puede variar y que incluso se puede regresar de una a otra durante algún tiempo.

Lo importante es la actitud que asumimos y lo que hacemos durante ese tiempo, si nos abandonamos, si no hacemos gran cosa por levantarnos nos costará más volver a estar bien, así que cada quien decide cómo vive las despedidas y la lección que hay que aprender de ellas…

 

Puedes optar por sufrir y no elaborar tu duelo, o quedarte en una relación que ya no tiene futuro aferrándote al pasado o puedes tener el coraje de aceptar la despedida, procesar el dolor y crecer con la experiencia… tú decides… ¿Lo pensé o lo dije?

 

¡Abrazos!

 

 

Twitter: @Lorepatchen

Psicología y Coaching

📻 Entre Géneros, jueves 8:00 PM. Hidalgo Radio.

COMPARTIR