Los descubrimientos científicos son producto de largo, arduo y difuso proceso. El principio de estos hallazgos emerge en forma de fantasía, está ilusión es varias de las veces descabellada, es ilógica por ser resultado de la imaginación. Hay que mencionar, además, que imaginación: “es la capacidad de representar mentalmente objetos, seres o situaciones que no están presentes”. Conforme se avanza en las investigaciones, estas fantasías van tomando forma, o bien vas dando pautas para otras demostraciones a descubrir.

George Bernard Shaw fecundo escritor, periodista, dramaturgo y político de origen irlandés, desenvuelto en Inglaterra después, merecedor del Premio Nobel de literatura en 1925, resultado de seis decenas de libro, debido a la riqueza de sus conocimientos le permitió describir con acertadas palabras el proceso mental de la imaginación: “imaginación es el principio de la creación. Imaginas lo que deseas, persigues lo que imaginas y finalmente, creas lo que persigues”.

La imaginación estimula a cultivar la mente para dar paso a la creatividad. De tal  manera que creatividad alcanza ser entendida por “la capacidad de materializar ideas, objetos u obras que antes no existían”. Para el insigne científico alemán y estadounidense Albert Einstein: “La creatividad es la inteligencia divirtiéndose”. Con inteligencia se generan nuevas ideas, nuevos términos en el lenguaje para nombrar nuevos fenómenos naturales, situaciones extrañas que suscitan en el cosmos y en el entorno terrestre.  

La imaginación y creatividad de personajes que han dejado, y los que aún dejan huella de su existir, seres inquietos, preocupados por los sucesos de toda índole han dado paso a descubrimientos científicos, inventores de tecnologías, creadores de arte y de formas de gobernanza. Personalidades que han llevado a la práctica aptitudes distintivos de su personalidad con previa información adquirida, aunado a esa fuerza interna que es la voluntad.

La dualidad imaginación y creatividad de varios científicos han comprobado ya la existencia de fenómenos físicos, astronómicos conocidos por hoyos negros o agujeros negro que gravitan en el inmenso espacio sideral. Es memorable el 10 de abril del año en curso, porque por fin han obtenido fotografías de estos caprichos cósmicos descubiertos por ciencia física, astronomía y cosmología.

Los medios visuales, impresos, electrónicos han emitido la portentosa imagen del hoyo negro de: “6,500 millones de veces más masivo que el Sol, a una distancia de más de 50 millones de años luz de la Tierra”. Además: “El horizonte se sucesos tiene de diámetro de 40. 000 de km. Ocho veces más que el sistema solar, es un monstruo”, señalan los científicos.

Los hoyos negros fueron mencionados por primera vez por el filósofo, geólogo y astrónomo inglés John Michell. Más aún, aporto saberes en refracción de la luz y en la fuerza de gravedad. apoyado con la invención de una balanza, sus conocimientos fueron desarrollado posteriormente por Isaac Newton. Descubridor de la Fuerza de gravedad.

John Michell creo el término de <<estrella obscura>> en 1784, imaginó “una estrella pesada y densa en donde no podría escapar la luz hacia el exterior, y sí en su interior caería otra estrella “entonces un objeto no podría escapar ni siquiera moviéndose a la velocidad de la luz”.

Con el correr de los años la comunidad científica abocados al estudio de cosmos se fueron despejando dudas, surgidas otras incertidumbres sobre estos fenómenos astronómicos y físicos y también han sido esclarecidos por científicos como lo fue Stephen Hawking. Hawking, científico ingles acaecido el 14 de marzo de 2018, ya en un apretado resumen de su aportación a la ciencia y a la humanidad fue mencionado en esta columna.

Hawking en su explicación al tema en mención expuso que “a pesar de lo irreal y fantasioso que suene este concepto, es una cuestión científica real”. Luego entonces, en realidad el hoyo negro es “una región donde la gravedad es tan fuerte que la luz no puede escapar”. En el universo flotan hoyos negros de diversos tamaños y pesos de su masa.

Cabe señalar que la proeza de haber obtenido fotografías del mencionado hoyo negro, en días pasado es por la colaboración de científicos de varios países, entre ellos, el alemán Heino Falcke presidente del Concejo Científico, Event Horizon Telescope (EHT, siglas en inglés). La voluntad puesta en favor de la creación de la iniciativa de colabora en el proyecto de Telescopio del Horizonte de Sucesos.

De los dos centenares de científicos de veinte países participantes en el proyecto figuran notables mexicanos del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) Centro Conacyt, e investigadores del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica (IRyA) de la UNAM. Entre este selecto grupo de mentes extraordinarias están: Laurent Loinard, William Lee Alardín, María Elena Álvarez- Buylla Roces, David H. Huges, Alfonso Serrano, y Leopoldo Altamirano Robles. A este equipo de trabajo, mis sinceros respetos por ser realistas del  México soñador, soñar donde se resalte la ciencia, tecnología y el arte, para ellos y otros soñadores dedicar las sabias las palabras del poeta mexicano Amado Nervo: “si vivir es soñar, hagamos el bien soñando”.