En los últimos meses, semanas y días, en la entidad se han registrado varios incidentes que hacen pensar a muchos respecto a quién puede ser peor al momento de aplicar la justicia, sí quien delinque o aquellos que pretenden aplicar su justicia para intentar detener- por decirlo así- a la delincuencia que se abate en el estado  y que hay casos en los que ha quedado más que demostrado que en esos intentos se comete un delito mayor sin que nadie sea castigado.

Uno de esos casos se presentó apenas la semana pasada en la región de Ixmiquilpan, donde desafortunadamente han sido muy comunes los casos de linchamiento de supuestos delincuentes a quienes se les acusa, juzga y aplican penas hasta de muerte por medio de linchamiento sin que  hasta el momento se tenga noticia de que alguien haya sido castigado por haber incitado, golpeado e incluso  lesionado de gravedad o haber dado muerte a quienes sin pruebas fehacientes privaron de la vida a quien fue señalado de delincuente.

La duda hasta el momento entre muchos actores de los diferentes sectores de la sociedad, son en el sentido de que al final quién es peor delincuente sí aquel que por robar productos violencia para atrapar, golpear, desnudar, exhibir atado a uno o más delincuentes quienes por las agresiones  y lesiones finalmente pierde la vida mientras que los protocolos para evitar estos actos siguen sin servir para algo.

Hay quienes opinan que los protocolos para evitar los linchamientos de supuestos delincuentes solamente han sido una serie de letras y documentos que nacen muertos debido a que aquellos que los proponen como es el caso de los organismos de derechos humanos, al carecer de todas las facultades para aplicarlos, solamente pueden recomendar también que los apliquen las instancias de seguridad, cuyos integrantes hasta el momento han decidido quedarse al margen ante el riesgo que también corren ante las turbas enardecidas que son capaces de arremeter contra todos a sabiendas de que nadie les hace nada al sancionar un delito con uno mucho peor.

Hay quienes opinan que ya es momento de que hasta con retroactivo, se investiguen todo y cada uno de los linchamientos que se han registrado en el estado y que como resultado de las diligencias se finquen las respectivas responsabilidades y se castigue conforme a la ley a quienes resulten ser los responsables ya que en el caso de la muerte de una o más personas por linchamiento no es solamente el que incita a una mayor violencia sino también el que pone todo para las ataduras, el que golpea, el que lleva la gasolina y peor aún el que prende el fuego en los casos en que las víctimas son quemadas.

Apenas al iniciar el mes en curso tras una irrupción de habitantes de la región  del Valle del Mezquital y  otras del estado en el Congreso del Estado, para exigir que sean tomados en cuenta con recursos y programas sociales, después de una mesa de diálogo con el propio titular del poder legislativo, tras hacer algunos señalamientos contra varios hombres que les fueron desconocidos, varias mujeres comenzaron a gritar que los  atraparan para lincharlos lo cual comenzó a enardecer a  varios de los inconformes los que a su vez comenzaron azuzar a los demás para poder someter a dos hombres, lo cual finalmente no ocurrió por el sitio en que se encontraban.

De acuerdo con especialistas en el tema, aseguran que ya es tiempo de que las autoridades tengan una actuación más decorosa en este tipo de casos al hacer una verdadera investigación para llamar a cuentas a los responsables y acabar con la impunidad que priva hasta estos momentos en los casos en que se comete un delito más grave por simplemente castigar uno mucho menor.

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