El conocimiento religioso tiene la característica de que el saber es emanado por la fe, es creencia individual o de grupo, las afirmaciones no son demostrables porque no están explicadas por la razón tampoco sujeta a análisis, es solo conocimiento interno. Las representaciones simbólicas en que se auxilia para externar la versión no son verificadas, más no por ello, deben ser negadas por carecer de validez. Comparar el conocimiento científico o conocimiento filosófico con el conocimiento religioso tiene razón de ser, porque no es la misma lógica aplicada en estos saberes, más no por ello carece de validez.

El termino fe es empleado el ámbito religioso, de igual manera usado en la vida cotidiana, en ámbito anímico, espiritual. La fe es la fuerza interna que cada uno asume para lograr un fin determinado, es confianza que posee la persona sobre las amplias capacidades y aptitudes muy distintivo de otros.

El conocimiento es expresión polisémica, es decir “palabra con muchos significados”. Según sea el campo cognoscitivo en que se emplea. También, es un término histórico porque se ha sido expresado por intelectuales en diferentes tiempos y espacios. Del mismo modo, varía debido al enfoque teórico empleado por la persona dedicado a la investigación de hechos sociales, saberes filosóficos o comprensión religiosa.

Daniel Cosío Villegas destacado hombre de sapiencias, fue economista, teórico político y versado en historia de México, el ilustre intelectual definió al conocimiento de la siguiente manera: “El conocimiento no debe comenzar por la puerta falsa de la inteligencia, sino por la de los sentidos”. De los sentidos procede los sentimientos, pasiones, percepción, emociones e ímpetus.

El sitio arqueológico de Huapalcalco está asentado en el valle de Tulancingo, Hidalgo, para mejor explicación retomo palabras de la Dra.  Enriqueta M. Olguín connotada arqueóloga y estudiosa de este simbólico lugar de Huapalcalco, este lugar: “forma parte del Eje volcánico y colinda al norte con la sierra de Veracruz, al oriente con la sierra norte de Puebla, al occidente con la sierra de Pachuca y al sur con la cuenca de México. La zona arqueológica de Huapalcalco se encuentra hacia el oriente del valle de Tulancingo”.

En su obra publicada con el título. Los entierros humanaos prehispánicos de Huapalcalco, editado por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, nos comparte datos históricos del lugar surgido en el periodo Epiclásico que abarca de 700 – 900 de nuestra era. Es importante porque se asocia con la “llegada de los toltecas en el Altiplano Central, antes de la fundación de Tula”.

La década de los treinta del siglo pasado varios estudiosos interesados en la arqueología, entre ellos Alfonso Caso, Manuel Álvarez, Raúl Anguiano y Julio Prieto, invitaron Carlos Margain, arqueólogo estadounidense para realizar estudios en Huapalcalco, debido a la experiencia acumulada en esta ciencia reporto la presencia de “varios montículos y abundante material arqueológico como cerámica y lítica, así como restos de pisos de estuco y muros policromados de Huapalcalco”.

En 1954 Florence Muller, nacionalizada mexicana inicio las excavaciones sobre el perímetro de Huapalcalco, los descubrimientos realizados fueron publicados en 1955 al 1958, de igual forma modo el arqueólogo mexicano Cesar Lizardi Ramos aporto más información al respecto. Por consiguiente, la periferia de la pirámide.  Y de las pinturas rupestres plasmados en los muros de los cerros donde ubica las cuevas. Sin embargo, ha habido reticencia en ser declarado Sitio Arqueológico.

El grupo de organizadores del 14 avo.  Equinoccio se esmeraron formar un círculo de cinco metros de diámetro, en su interior pequeños triángulos relleno de las siguientes frutas, mango, naranjas, guayabas, manzanas y plátanos. En los espacios huecos fueron rellenados con flores de nombre hortensias, de colores azul, moradas y verdes.

En dos recipientes casi planas maíz desgranado y el otro, semillas de cacao. Y en una cazuela de barro pequeña de exquisito pinole que al finalizar la ceremonia fue repartido para los visitantes. En la parte norte una docena de mazorcas de morado, al sur blancas, al occidente rojizas, para explicar que los colores representan las razas de la humanidad

Se realizó la ofrenda a la madre tierra como agradecimiento por lo que aporta en la alimentación del hombre, ceremonia de Xochimapales cantos y danzas tradicionales de varios estados de la república. Acudió el secretario de turismo del Estado de Hidalgo. C. Eduardo Javier Baños Gómez, y la Lic. Carolina Vigiano A. y algunos centenares de visitantes. Al final María de Jesús Villegas Saavedra, conductora del programa, dio la indicación: “Pueden pasar los niños primero y después las personas adultas a tomar las frutas que consideren que sea necesario para su alimentación, recuerden que estamos en comunidad y todos deben comer, por iguales, sin que unos coman de más y otros menos”.