Queridas y queridos lectores, la semana pasada se presentó en Pachuca, el libro Líneas de Vida, resultado de un ejercicio inédito en ésta ciudad y que con arduo trabajo culminó en un ejemplar que, imaginamos no será el único. Como la mayoría de ustedes no nos pudo acompañar, y algunes se tuvieron que retirar ante un afore que quedó rebasado, les dejo aquí mi discurso:

Quiero hacerles notar la importancia de que 12 mujeres nos hayamos reunido en un taller para escribir sobre nosotras mismas, fueron 8 meses intensos, como treparse a una doble montaña rusa. ¡Qué difícil es escribir sobre una misma y sobre todo cuando no te queda más remedio que reconocer tus propias emociones!

¿Qué se ha dicho de las mujeres que escriben?, ahí les van algunas perlas:

¡La vida de las mujeres es tan insignificante y patética que para escribirla solo se necesita el reverso de un timbre fiscal!, eso le dijo un reconocido escritor indio a la reconocida escritora india Amrita Pritam.

Por esa razón, Pritam, tituló a su libro de memorias, “Timbre Fiscal”.

La diferencia entre un sello fiscal y uno postal, es que es aún más pequeño, tiene que ir pegado a una diminuta cajetilla de cigarrillos o en el cuello de una botella de alcohol, para indicar que se ha aplicado el respectivo impuesto.

¡Aquí está una muestra de nuestro timbre fiscal!

“Está escrito con su parte masculina” dijeron de Marie Shelley, cuando se supo que no era su marido, sino ella la autora de Frankestein.

Éste libro que les presentamos, Líneas de Vida,  ¡créanme está escrito con nuestra parte femenina, (y cómo me lo enseñara Marcela Lagarde), porque es la única que tenemos!

Cuando estaba en auge la corriente literaria del realismo mágico, surgieron escritoras como Ángeles Mastreta, Laura Esquivel, Isabel Allende y Rosa Montero, entre otras. La mezquindad de los críticos evitó que fueran integradas a ésa corriente, a pesar de que sus escritos cumplían con todo para ubicarlas ahí, se sacaron entonces de la manga, el concepto de Literatura Light, sí ésa que escribimos las mujeres.

A Líneas de Vida habríamos de ponerle una gran etiqueta de advertencia: ¡Cuidado, la lectura de éste libro puede engordar el cerebro, el alma y el corazón, consúmalo bajo su propio riesgo!

Imaginen que éste mundo se pudiera representar por las orillas de un río que las separa, de un lado están los hombres y del otro, las mujeres. En ocasiones el río es calmo, transita suave, pero en otras, como en ésta época, es furioso, incontenible e indomable, está tan rebotado que trae de todo y hace casi imposible, escuchar a quienes están del otro lado.

A las mujeres siempre se nos exige que miremos y tomemos en cuenta a la otra orilla, que estemos atentas a sus necesidades de todo tipo: amor, cuidados, placer, dinero, admiración, conocimientos, entrega. A los hombres, éste sistema ni siquiera les pide que volteen hacia  la otra orilla, lo hacen en muy contadas ocasiones.

A los varones presentes, en éste día internacional de las mujeres les voy a dar un  regalo muy especial:

Ante la ancestral pregunta hegemónica de ¿Quién entiende a las mujeres? aquí les va la respuesta: ¡Quien se tome la molestia de escucharlas con atención! y además, ¡Quien se tome la molestia de leerlas con atención!, Líneas de Vida, es también para ustedes.

Cuando se escribe de una misma, se termina escribiendo por añadidura de las y los demás, yo estoy muy consciente de que hay más de una versión de La Puerta, (el relato que presento en éste libro), benevolencia les pido a todas las familias, habrán de tomar en cuenta que ¡para desnudarse se requiere valentía, mucho coraje y corazón!

 

 

✉️ botellalmar2017@gmail.com

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