Ángel Pedro Etchecopar, un actor calvo de 66 años, tendrá que, a partir de marzo, y como decimos por acá “tragar camote”. Baby, como se le conoce en el medio radiofónico argentino deberá ofrecer durante cinco meses diez minutos semanales de su muy escuchado programa de radio a la participación de varias mujeres feministas que hablarán sobre distintos temas y dónde él deberá de conducirse con respeto y amabilidad.

Como lo comenta en su nota periodística Mariana Iglesias del diario El Clarín, ése es uno de los acuerdos a los que llegó el comunicador con el fiscal Federico Villalba Díaz en el marco de una investigación iniciada contra Baby, a quién se le atribuyó haber alentado desde su programa ‘El Ángel del Mediodía’, (lunes a viernes de 10 a 14 horas por Radio 10), la persecución y el odio contra dirigentes mujeres integrantes de movimientos populares, gremiales y sociales”.

Etchecopar no sólo despotricaba contra las feministas sino contra toda mujer a quién él no considerara digna de su aprobación y todo esto ocurría durante su largo programa de radio.

El juez Villalba señaló que estaba demostrada la violencia por razón de género contra las mujeres ya que en sus frases había intimidaciones denigratorias y discriminatorias dirigidas a perpetuar los estereotipos y la desigualdad de género hacia las mujeres y otros grupos vulnerabilizados”.

El juez agregó que durante el tiempo asignado a las especialistas, no deberán hacerse cortes publicitarios. El conductor tampoco podrá cortarlas,  cuestionarlas, criticarlas mientras hablan, ni antes ni después de sus intervenciones. Tampoco podrá pasar llamadas de oyentes que emitan opiniones ofensivas.

De ninguna manera Etchecopar puede hacer agravios ni permitir que los haya”.

Una sentencia de éste calado, sólo puede ocurrir en Argentina, el único país del planeta que tiene una ley de medios tan bien hecha que en vez de privilegiar lo punitivo, se va por buscar el cambio cultural y orillar así a los medios y quiénes participan en ellos a cambiar su narrativa.

Algo que por supuesto, ¡urge en México!.

Y en éste marco pongo a su consideración lo que está ocurriendo con la Diputada local por MORENA, Corina Martínez García, de ella puedo afirmar que sufre ya violencia mediática por parte de algunos medios hidalguenses.

Es decir las críticas que recibe, no tienen que ver con su manera de legislar sino con su manera de ser y su manera de ser mujer. Añada a esto los memes que circulan en las redes sociales.

El ejercicio de cualquier derecho, conlleva en automático a una responsabilidad, la ley de imprenta en nuestro país, así como la de radio y televisión son bastante arcaicas, es necesario modernizarlas.

Mientras tanto, la autorregulación de los medios y la aplicación estricta de sus normas internas, es la única opción que tenemos.

 

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