Para empezar a comentar el derecho humano a la seguridad social, es importante en primera instancia conocer conceptos de lo que es éste, para la Organización Internacional del Trabajo (OIT) este derecho comprende: la protección que una sociedad proporciona a los individuos y los hogares para asegurar el acceso a la asistencia médica y garantizar la seguridad del ingreso, en particular en caso de vejez, desempleo, enfermedad, invalidez, accidentes del trabajo, maternidad o pérdida del sostén de familia.

Asimismo los artículos 22 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos; 9 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC); XVI de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre; 9 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (“Protocolo de San Salvador”) señalan que toda persona, tiene derecho a la seguridad social, cuyo fin es la protección contra las consecuencias principalmente de la desocupación, vejez y de la incapacidad que le imposibilite física o mentalmente obtener medios de subsistencia.

Por su parte el Objetivo de Desarrollo Sostenible 1, de la “Agenda 2030”, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas hace un llamado a erradicar la pobreza en todas sus formas; para lo cual hace imperativa la puesta en práctica a nivel nacional sistemas y medidas apropiadas de protección social para todos, incluidos niveles mínimos, así como lograr una amplia cobertura de las personas.

El Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 conceptualiza a la seguridad social retomando lo establecido por la OIT, como: “La protección que la sociedad proporciona a sus miembros, mediante una serie de medidas públicas, contra las privaciones económicas y sociales que, de no ser así, ocasionarían la desaparición o una fuerte reducción de los ingresos por causa de enfermedad, maternidad, accidente de trabajo, o enfermedad laboral, desempleo, invalidez, vejez y muerte; y también la protección en forma de asistencia médica y de ayuda a las familias con hijos”.

En nuestro país, la seguridad social regularmente está relacionada con la condición laboral, es decir quienes cuentan con un trabajo formal, en un sistema de cotizaciones, para garantizar la protección a la salud, las pensiones y el desempleo. A través de programas como el “Seguro Popular”, muchas personas gozan de la atención médica; sin embargo, tienen una cobertura insuficiente, es decir, el seguro no cubre al cien por ciento el tratamiento de las enfermedades, ni de los medicamentos.

Estadísticamente sólo una de cada cinco personas en el mundo dispone de una cobertura adecuada en materia de seguridad social.

La seguridad social tiene una profunda repercusión en todos los sectores de la sociedad. Hace que los trabajadores y sus familias tengan acceso a la asistencia médica y cuenten con protección contra la pérdida de ingresos, sea durante cortos períodos en caso de desempleo, maternidad o enfermedad, sea durante períodos largos debido a la invalidez o a un accidente del trabajo. Proporciona ingresos a las personas durante sus años de vejez. Los niños se benefician de los programas de seguridad social destinados a ayudar a sus familias para cubrir los gastos de educación.

Para los empleadores y las empresas, la seguridad social ayuda a mantener unas relaciones laborales estables y una fuerza de trabajo productiva. La seguridad social puede también contribuir a la cohesión social y al crecimiento y desarrollo general del país mediante la mejora de las condiciones de vida, amortiguando los efectos de las transformaciones estructurales y tecnológicas en las personas y, por tanto, sentando las bases para un enfoque más positivo sobre la globalización.

Tal como lo establece el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, incluye el derecho a obtener y mantener prestaciones sociales, ya sea en efectivo o en especie, sin discriminación, con el fin de obtener protección, en particular contra: a) la falta de ingresos procedentes del trabajo debido a enfermedad, invalidez, maternidad, accidente laboral, vejez o muerte de un familiar; b) gastos excesivos de atención de salud; c) apoyo familiar insuficiente, en particular para los hijos y los familiares a cargo.  Así como la Ley del Seguro Social (México) que estipula que:

“La seguridad social tiene por finalidad garantizar el derecho humano a la salud, la asistencia médica, la protección de los medios de subsistencia y los servicios sociales necesarios para el bienestar individual y colectivo”.

Por lo que la seguridad social es un verdadero reto para los Estados, en un mundo globalizado, desempeña un papel importante para reducir la pobreza y previene la exclusión social, es considerado un derecho humano y un bien social.

Lic. Juan Canales Espinoza
Visitador Adjunto Regional de la CDHEH en Tizayuca