Hace unos días la noticia de que un ciudadano de Arizona, nombraría a su hijo con el apelativo de Gokú Sánchez conmocionó a las plataformas de internet, mencionaba que la decisión fue producto de una apuesta con su esposa.

Señala que si una foto de él con un letrero donde exponía la intención de ponerle el nombre de Gokú a su hijo llegaba a miles de likes, la mujer debería acceder a esta petición.

Si bien este no es el primer caso que sucede en cuestiones al legendario personaje del anime Gokú, los padres de familia han tenido unas experiencias de conducta intereses.

Gokú es una caricatura la cual ha trascendido generaciones tras generaciones, y ha evolucionado, debido a la gran influencia que ha tenido en la sociedad, no solo los niños quedan hipnotizados, los padres de familia, quedan atrapados en esta historia que se encuentra fraccionada en varias sagas.

Los personajes de esta anime japonés han desarrollado una evolución importante desde sus entrenamientos, los cuales han mostrado un incremento de fuerza lo que, trata de un nivel de alcanzar las metas.

Estos valores son importantes y fluyen por cada episodio que se proyecta, en los medios, la fuerza de guerreros, ha sido primordial.

Elementos como estos son los que han cautivado a los aficionados de estos personajes que incluye una madurez de familia, al tener nietos, hijos y varias generaciones más adelante.

En estos tiempos las personas han decidido poner nombres de los personajes de sus caricaturas, a sus hijos, un particular fenómeno que se ha visto de los hombres de familia, quienes son los que tienen la ocurrencia en mayor parte de esta actividad.

Sin embargo, es importante considerar que los niños pueden ser víctimas de abuso escolar, y eso que no se dan cuenta los padres de familia, al tomar esas decisiones, pues el futuro de los pequeños podría estar en juego.

Yo incluso he pensado que cuando sea padre usar algún nombre de mis personajes favoritos pero si sería un acto cruel y negativo, además de egoísta. Aunque también pienso que podría ser la opción de darle dos nombres. Sería una actitud un poco más ligera.

Pero estos son fenómenos socioculturales en los que aparte se impacta, en una conquista cultural de ideología e identidad de un país a otro logrando este intercambio.

Pero resulta interesante cómo los padres de familia pueden tener este tipo de decisiones que sin duda alguna, pueden afectar a los niños en un sentido de manera importante, y que se deben de tomar en cuenta para evitar estas situaciones.

Dragón Ball ha sido un anime acusado de ser una caricatura demoniaca, hasta satanismo, se ha escrito sobre estos personajes, sin embargo sigue siendo un centro de polémica y de interés, hasta comunicólogos prestan reflexión ante su presencia.

Dichoso aquel hombre que podrá llamar como Gokú a su pequeño, será una experiencia importante para la familia, desde mi perspectiva claro, quizás la mamá no tenga la misma felicidad, que el padre.

Algo debe suceder con las familias que toman este tipo de decisiones, pues al final, como yo lo comento en estas líneas, los afectados serán los niños.