Pese a contar con herramientas como la Plataforma Fiscal implementada por el SAT en 2004, con una inversión, entonces, de 92 mil millones de dólares, la legislación fiscal sigue siendo un auténtico galimatías “hecho con las patas” que cada fiscalista “interpreta como puede y aplica como entiende”, afirmó el especialista Juan Carlos Gómez Barrón.

El representante en Hidalgo de la Asociación Nacional de Fiscalistas lamentó que la legislación fiscal en México esté muy lejos de ser simple, precisa y fácil de interpretar, como ocurre en países socios comerciales como Estados Unidos.

Según el presidente Enrique Peña Nieto el pago de impuestos se ha simplificado de tal manera, que pronto no serán necesarios nuestos servicios, pero nada más lejos de la verdad, pues para calcular suponemos que correctamente el pago de impuestos, tenemos que hacer circo, maroma y teatro”.

Por el contrario, la legislación fiscal resulta cada vez más compleja, más interpretativa, y por lo tanto, las empresas requieren cada vez más de los servicios de contadores especializados en cargas fiscales.

No estamos hablando de personas físicas que manejan cifras menores a un millón de pesos anuales”, precisó, sino de personas físicas y morales que manejan entre 50 y 100 millones de pesos al año.

En el primer caso, aceptó, la Plataforma Fiscal del SAT, adquirida a crédito y a pagar en 25 años, ya ofrece formatos preestablecidos y cálculos automáticos, pero no así entre los segundos, cuyos cálculos son mucho más complicados.

De ahí la importancia de herramientas como la página de internet de la asociación, en donde los fiscalistas pueden estar actualizándose constantemente, resolver dudas que les asalten, y recibir toda la asesoría necesaria en caso dado.

Aceptó que el trabajo de los fiscalistas sí se ha simplificado, técnicamente, con el uso del internet, que dejó atrás el trabajo en escritorio con hojas de cálculo, calculadora, lápices y sacapuntas