Para el próximo año, el país requiere de un paquete económico racional, austero y sin criterio electoral y de un pertinencia social muy grande, para lo cual todos los integrantes del Partido Encuentro Social, entre ellos su grupo parlamentario, coadyuvan para para que así sea, afirmó el diputado federal por Hidalgo, Alejandro González Murillo.

Durante la celebración del tercer aniversario de su instituto político, el legislador federal por Hidalgo manifestó que ante las actuales circunstancias de la nación, es necesario tomar todos los factores que influirán en la toma de decisiones para el manejo de los recursos a ejercer para el país y el estado en el próximo año.

“Por ello consideramos  que se requiere nuestra sensibilidad y voluntad política para que, las leyes y las políticas públicas que más impacto tienen en las familias mexicanas, incidan favorablemente en sus mesas y bolsillos, aun a pesar de los ajustes presupuestarios”.

El legislador federal, añadió que  los integrantes de su instituto fieles a los valores que inspiran a su partido, los nueve diputados que integran su bancada, legislan en la búsqueda constante de un México con valores; transparente y honesto, pensando en las siguientes generaciones y no en las próximas elecciones del 2018.

“Ejemplo de ello es lo que hemos propuesto en materia de una reforma político electoral incluyente y austera para que no existan mayorías artificiales y se respete la voluntad popular, que es el verdadero valor de la democracia, además de  plantear, antes que cualquier otra fuerza política representada en la actual Legislatura de la Cámara de Diputados, la desaparición de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami); la eliminación del cien por ciento del financiamiento público a los partidos políticos, y la erradicación del fuero constitucional ”.

Por último, González Murillo, manifestó que a diferencia de otras fuerzas políticas,  han elegido transformar a México sin odio, radicalismos ni estridencia; por el contrario, privilegiamos el encuentro y el diálogo antes que el rompimiento y la confrontación, métodos éstos últimos que no podemos avalar, ni compartir ahora ni nunca, además de  ceder con visión de largo plazo y  dando prioridad no lo que a ellos les gusta sino a lo que es mejor para México, colaborando con las mejores causas a pesar del costo político.